Cuando vi aquella mirada
que traspasaba mis sentidos,
mi alma sintió algo parecido
a cuando bajo un tobogán alocada.
Lo miré de nuevo y su rostro
dibujó una dulce sonrisa,
mientras notaba su brisa,
su olor a hombre robusto.
Nos abrazamos, palpé su cara
frente a la mía, ¡ay tontilla!
y nos dimos un beso en las mejillas;
en ningún momento me sentí rara.
Siempre que lo miraba no me salían
las palabras, ahora parece que fluyan
pero no puedo escuchar las suyas
porque su voz me despista todo el día.
El tiempo pasó muy rápidamente,
ya no siento lo que sentía antes;
te sigo queriendo ya lo sabes,
cuanto más no puedo, más te quiero.
Creo que esa diminutiva admiración sobra y la última estrofa hay que mejorarla. Aún así, os presento un esbozo. Como no tenía título, pues le he puesto ese xD. Que la disfrutéis.
1 comentarios:
Es una tonadilla simpatica.
Un Saludo
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