Apareciste en mi vida en un momento de crisis existencial. Todavía me pregunto qué hago en una plataforma de contenido donde nada me va bien, pierdo a todo lo que juego casi y a veces hablo con una especie de pantalla sin feedback aparente.
Afortunadamente, te he visto en persona varias veces, siempre la última vez mejor que la anterior: por tu carisma, por tu saber estar, por tus conversaciones, por tu cálida bienvenida, por tu sonrisa, ... No nos debes nada y yo siento que te debo mucho, que una simple suscripción no es nada, pero sentiría vergüenza gastándome más de lo que me puedo permitir. Algunos pensarían vete a saber qué, pero siempre esto me ha dado completamente igual hasta hace pocos años. Unas lágrimas vierten de mis ojos, porque tengo sentimientos encontrados, porque siento que no puedo encontrar a nadie especial que le gusten mis planes, mis cosas, mi filosofía de vida. A esto, hay que añadir que se me fue la cabeza al cielo: quiero trabajar como tú y no podré llegar a tu nivel profesional, porque voy tarde, porque siento que ya no valgo para nada.
Me encantaría, antes de irme a dormir, soñar cada día despierta, imaginar cosas preciosas, imaginar un futuro con una vida estable sin preocuparme por mi salud, ni por mi economía ni por mi familia; pero desgraciadamente, una enfermedad crónica me tiene la mente absorbida, una economía baja me tiene preocupada y una familia ya de avanzada edad me tiene triste. Por eso, no puedo imaginar algo bonito antes de irme a dormir.
Como me decía una amiga hace mucho tiempo, si yo tuviera una varita mágica que lo arreglara todo, la usaría a cada instante para solucionar mi vida, y no estar en constante lucha.
He tenido pensamientos de quitarme la vida, de desaparecer de una vez por todas. Pero luego pienso que tengo una familia que me quiere, como dices tú al contrario a veces. Por suerte, tengo una familia maravillosa que me ha permitido siempre crecer a mi manera sin exigirme nada. Y eso no pueden decirlo todos los hijos del mundo (las lágrimas ahora mismo son algo más gruesas y densas). No soy para nada cariñosa, pero cuando tengo que decir algo, lo digo siempre entre lágrimas: no me perdono ser distante, fría y egoísta. Y el día que cambio esto, me dicen que soy falsa. Puede que nadie del exterior de mi casa me quiera como soy, pero al menos siento un pequeño orgullo de ser así, a mi manera; y no me apetece cambiar para que me amen. Quiero que me acepten así, porque no sé ser diferente.
Y si alguna vez digo a algún hombre o mujer "rey" o "reina", es porque realmente lo siento de verdad, no porque sea una coletilla como decir "guapa" y sucedáneos.
A veces me pregunto por qué se me envió a la Tierra. ¿Cuál es mi misión de vida? ¿Tuve otras vidas? ¿Soy novata? ¿Por qué no recuerdo mis vidas anteriores? Expertos en espiritualidad dicen que no recordamos vidas pasadas para que no tengamos conflictos con otras situaciones o personas, como que nos borran de la memoria lo anterior vivido.
domingo, 21 de junio de 2026
Catarsis
Suscribirse a:
Entradas (Atom)