martes, 11 de mayo de 2010

Retrobament sense resposta.

A la meva universitat hi ha dues sales d'estudi: una gran i una petita. Jo sempre he tingut el costum d'anar a la petita, perquè és més recollida i s'hi està més bé, tot i que se sent massa el soroll del carrer. Fa setmanes que l'aula d'estudi petita no està disponible i he d'anar a la gran. Avui, em sentia amb suficient força com per entrar-hi i fer una mica de feina; som al maig i s'ha d'aprofitar el temps. De sobte, m'he trobat l'esquena d'una persona coneguda, amb qui he compartit poques experiències, però les suficients com per recordar-la i tant se val si ella no se'n recorda de mi, jo me l'estimada molt i encara que m'odiï sempre l'he apreciada per molts motius propis de la seva capacitat intelectual. No m'ha servit de res, però, dir-li tot el que ella sap. Tot i així em sento feliç d'haver format part del seu conjunt d'amistats universitàries en el seu moment.
Allà hi era ella, d'esquenes, l'he reconeguda perfectament; duia una cua i una samarreta negra, molt probablement la de la granota, tan bufona; potser se n'ha comprada una altra del mateix color i no té cap dibuix i l'he confosa, tan de bo hagi encertat perquè m'agrada molt aquella samarreta, li queda força bé. Estava fent un treball, amb un ordinador portàtil, se la veia molt capficada i aplicada, com sempre. De vegades envejo aquesta capacitat que tenen algunes persones per concentrar-se enmig del xivarri dels estudiants.Al cap d'una estona l'he deixada de mirar quan m'he assegut d'esquenes a ella i m'he posat a fer la meva feina, de tant en tant l'escoltava tossir, m'hauria agradat donar-li un caramel. Com no sabia que jo era allà, a estones em girava, per veure què feia, com es movia, com apropava la mà esquerra als seus apunts mentre tenia la dreta escrivint.
Viu a l'eixample de Barcelona, però no n'estic segura a quin carrer, buscaré a les pàgines blanques, qui sap si el trobo.
La son s'apoderava de mi quan portava prop de mitja hora mirant el diari a la recerca d'interferències del català sobre l'espanyol, per un treball que he de fer; no hi estava gaire concentrada sabent que ella estava allà i que en qualsevol moment s'aixecaria i es preguntaria què hi faig allà, ja que els cops que anàvem amb una altra noia a la biblioteca o a l'aula d'estudi, mai fèiem res, ens dedicàvem a xerrar i a fer ganyotes; però ella sí que feia feina i el millor de tot plegat és que no la destorbàvem.
Ha arribat molt lluny gràcies a la seva carrera i a la seva completa dedicació, tan de bo algun dia em trobi en el seu estat i sigui feliç. És una persona que mai ha deixat res del que estava fent per dedicar-se a una altra cosa i n'estic ben segura que a la seva vida privada fa el mateix. Té com un programa professional i quotidià del que mai se n'ha desviat, i això em sembla d'una maduresa increïble; però no m'agradaria ser així, no em sentiria bé, no seria mínimament feliç tenint una vida tant prefixada. M'agrada transgredir de tant en tant les normes de la meva vida, és la meva forma de desconnectar de la rutina. Res és etern.
Al cap i a la fi, ha estat un bonic retrobament, i n'estic orgullosa de saber que no m'ha vist.


jueves, 8 de abril de 2010

Diario de Carcassonne.*

Emprendí mi viaje a Carcassonne a las 9h en las afueras de la estación de Sants, allí me monté en un autocar de la compañía LineBus con un matrimonio argentino (¡Qué pocos éramos!). Después en la estación de Marina y Gerona, el autocar recogió a más gente. Cuando llegamos a Perpignan, bajaron casi la mitad de los pasajeros, mientras que los otros se dirigían a Toulouse y únicamente yo, a Narbonne. Cuando bajé, pensé: "¡Qué bien! Son las 14.30h y en diez minutos cogeré el TÉOZ de la SNCF para llegar a Carcassone sobre las 15.30h... pues no fue así... tuve que esperar dos horas y media porque dos trenes se habían suprimido. Tuve la suerte de que hasta las 16h pude hablar en francés con una mujer de 61 años, muy amable y simpática, ¡Qué experiencia! Me sorprendí yo misma de la capacidad pour comprendre la langue française. La mujer se despidió cuando llegó su tren hacia Perpignan.
Yo me quedé en la estación haciendo tiempo, había una sala de espera climatizada, quedé alucinada ¿Aquí en España hay? Lo que es en Cataluña... me parece que no, tienes que esperarte en los bancos casi en la lengua de las vías o tirarte en el suelo. Viva la comodidad francesa.
Cuando por fin cogí mi tren a las 17.05h y llegué a la
Gare de Carcassone, me perdí un poco para llegar al hotel, pero recordaba en qué calle estaba, así que fui preguntando por el Boulevard Jean Jaurès y lo encontré.
¡Qué habitación tan acogedora! Tenía una cama de matrimonio para mí sola ¿Se podía pedir algo mejor? Yo me conformaba. dado que llegué casi a la hora de cenar para los franceses, esperé un par de horas y fui a un restaurante precioso. Los camareros eran majísimos y lo curioso es que sin tú pedirlo, te ponen una jarra de agua (del grifo, pero buena) y sabe a gloria, después de caminar. La noche del lunes 5 me pedí unos calamares a la romana y me los presentaron con su correspondiente gajo de limón pero también puestos encima de lechuga ¡Qué ricos! De postre me pedí macedonia, y era en almíbar, deliciosa.
Hacia las nueve de la noche me dirigí al hotel a descansar, había sido un día duro de viaje y de acomodación.
Hoy día 6 de abril me he despertado a las 9h, he desayunado mi zumo de naranja de los 6 que compré ayer en el súper y galletas que me traje de casa. Después he ido a visitar la Cité Médiévale, por supuesto; una fortaleza medieval enorme, colosal... y magnífica. Compré un par de jabones para mi madre y mi abuela y dos postales. Al venir me compré un llavero con la cruz occitana. A la una del mediodía fui a comer a un restaurante italiano, quería comer
le menu du jour pero no entendía mucho qué tenía el segundo plato, y un cliente andaluz con acento francés me dio todos los detalles. De primero, ensalada con un espárrago verde, un rábano, un poco de queso con yema de huevo dentro (que no me comí pero sí probé) y otra cosa buena que era una verdura pero no sé cuál. De segundo, ¡Macarrones! Aunque algo distintos a los nuestros, éstos llevaban dos setas pequeñas, pechuga de pollo y una salsa muy rica que no sé de qué era, pero buena. De postre, me trajeron una panacotta con chocolate, me comí media porque no podía más, pero estaba deliciosa. Después fui a dar una vuelta por tiendas de ropa, entré en la original Yves Rocher, miré tiendas de souvenirs... etc.
Ahora estoy pasando la tarde en el hotel, después de haber ido al
Musée de Beaux Arts y a la Cathédrale de Saint Michel, preciosa; como también lo es la Basilique de Saint Nazaire, en la Cité Médiévale.
Estoy muy cansada, pero vale la pena este viaje, porque es una desconexión total de la rutina, ya que para que me surja otra oportunidad como ésta de ir a Francia, pueden pasar otros 5 años.
Hay que decir que el nivel de vida en Francia es un poco más alto que en Barcelona, concretamente; lo noté perfectamente cuando subí al tren de Narbonne - Carcassonne, sería un poco antiguo, pero de lo más confortable, la gente viste bastante formal, quizás porque éste es el centro de la ciudad. Todo es bonito en Francia, ya es la tercera vez que viajo y sigo quedando enamorada como en Nîmes, Montpellier o Perpignan... Ahora me encuentro en Carcassone ¿Adónde iré la próxima vez?

*Texto escrito en Carcassonne. A continuación, describiremos la vuelta.

La noche del martes 6 cené un bocadillo de jamón con lechuga, y algunos os preguntaréis... ¿Qué nos importa lo que cenaras? Pero es que lo bueno viene ahora: entro en un bar donde tenían anunciado el partido Barcelona-Arsenal (cosa que me interesaba lo más mínimo) y pedí
une baguette avec jambon salade, y claro, salade en francés, no recordaba que era lechuga, ¡Cuando mi intención era un bocadillo de jamón serrano! Después me dijo mi compañera de viaje que tendría que haber pedido jambon du pays.
Ayer miércoles día 7 salí del hotel a las 7h para coger el tren de las 7.14 h, pero los trenes seguían con su retraso y tuve que coger un bus especial a las 7.52h, llegué a la
Gare de Narbonne a las 9h. A las 10h almorcé una Rossetta que es un bocadillo de salchichón con mantequilla, ¡¡riquísimo!! Hay que resaltar que hambre no pasé en los tres días que estuve fuera de casa, y eso es importantísimo.
Hacia las 10.15h me dirigí a la taquilla de la LineBus para ponerle una etiqueta a la maleta y allí hice amistad con una chica francesa que había vivido 3 años en Barcelona, estudiaba música, toca la
flauta travessera, que se dice en catalán. Tuvimos una conversación muy amena y se pasó el rato volando hasta que vino el autocar a las 11.15h, con media hora de retraso, para variar. A las 13.05h hicimos una parada de 40 minutos para comer, pero yo, después de aquella flauta que me comí, hambre no tenía... y estuve dando vueltas por fuera de la cafetería de la estación de Figueres y charlando con la compañera de antes. De las 14.00h a las 15.40h ya hicimos el viaje seguido hasta Barcelona, me bajé en la estación del Norte, una antes; porque hasta Sants tenía media hora más y no aguantaba más rato en el autocar.
Cuando llegué a casa se me hacía raro, la normalidad, mi familia... y ahora ya vuelvo a ser la que era antes: una estudiante que en junio acabará por fin su carrera, si las cosas van bien.

Como anécdota final, mi próxima aventura será Toulouse, ciudad universitaria y cultural. En casa me han pedido que compre unos perfumes franceses... y he dicho que no, pero todo lo que sea por la felicidad de mi madre, pues lo haré, porque se lo merece.

martes, 7 de julio de 2009

Cinturó Negre.


Torno a redactar l'escrit, perquè no considero just dir els secrets amagats que té la sèrie. Per tant, em dignaré només a explicar aquells petits detalls que m'han deixat ben bocabadada.
Tot va començar quan tenia aproximadament uns 7 anys. Al Canal 33 feien Cinturó Negre, una sèrie que amb l'òpening ja vaig pensar: "he de veure-la". Però clar, a aquelles edats, els nens ens cansem de seguida de tot i només vaig veure uns quants capítols, em sembla que no vaig arribar ni al deuè, no me'n recordo.
Han passat molts anys des d'aquell dia... fins que he aconseguit veure-la sencera, quin gran somni complert! Sí, per a mi era un somni, veure aquella sèrie on una noia lluitava contra molta gent i arribava a ser famosa internacionalment. Però a ella la fama l'interessava ben poc, ella volia ser una noia normal: sortir amb les amigues i anar de compres, treballar... tot el contrari a la Sayaka Honami, una noia rica encantada de sortir als mitjans de comunicació i ser famosa, que havia aconseguit tot el que s'havia proposat esportivament i ara... volia probar amb el judo, aviam si tindria la mateixa sort...
Quan la Ginger o la Fugiko (la seva millor amiga) ploraven de l'emoció, jo també m'emocionava, perquè hi ha moments en què no pots controlar aquella mena de sentiment que surt en forma de plor de felicitat.
Com a reflexió i toc d'artista -vet aquí el nom del meu blog, pels qui s'han incorporat a llegir-me darrerament-, vull dir que ara, per fi, he entès moltíssims valors de la vida, per exemple que de vegades els diners no omplen el teu esperit; ser una persona pobra i honrada pot valdre més que una rica i prepotent. Però també al món hi ha persones de tota mena, i també es pot ser ric i honrat.
En resum, Cinturó Negre és una sèrie amb la qual m'hi he sentit molts cops identificada amb la protagonista -tot i no fer arts marcials-, per això m'ha agradat tant i hi he posat la màxima atenció; penso que és mítica i m'encantaria fer-me la col·lecció dels 29 còmics, però un cop vista la sèrie, no sé si té gaire sentit llegir-me els còmics. Ja han tret el segon tom en català i m'encantaria comprar-me'l, però no sé què fer. M'ho rumiaré amb calma.