domingo, 11 de junio de 2023

Destino, energía, acabar.

Hoy me han preguntado si creía en el destino. Yo misma no sabía qué responder. Todo es complejo. Hay tantos destinos como pensamientos, y tantas mentes como humanos, tantos deseos como fracasos. Me he limitado a explicar Edipo Rey de Sófocles y a decir que hace tiempo el destino se lo crea uno mismo.

No sé responder muchas preguntas complejas para el emisor y para mí como receptor, me limito a responder sobre mi propia vida o supuestas situaciones varias dando mi ejemplo.

No me gustan las complejidades y las preguntas sin respuesta, pero tampoco voy a hacer un drama ni montar un circo --bueno, en otra vida creo que fui circense o cómica, porque si algo bueno tengo es que suelo hacer reír a las personas-- porque el tiempo no se puede comprar... ¿o sí?

Me dijeron una vez en un taller de crecimiento personal, que "la energía está para usarla", pero yo todavía no sé qué significa, ni si sé usarla o no. En términos prácticos, todo es energía: la forma de vestirse, cómo expresarse, de qué manera caminar, ...

Así como tenemos energía solar, eólica, hidroeléctrica... pues también hay la que "no se ve" pero existe, porque la puedes sentir, como las emociones.

Acabar.

Acabar con tus propios límites.

Acabar con aquello que no te gusta.

Acabar de entender aquello que te provocaba dudas hace tiempo.

Acabar de hacer todo lo pendiente.

Acabar por no hacer nada, porque así lo sientes en ese momento.

Acabar por tu bienestar una conversación en bucle.

Pero jamás acabes con tu vida, porque eso no es de valientes. 

Y aquí en mi blog, si lo estás leyendo, es que eres una persona valiente. Gracias.